• R. Gurley

Vanessa Sykes y la revolución boliviana del nacimiento

Globalmente, el número de bebes nacidos por cesárea casi se ha duplicado entre el 2000 y el 2015, de 12% de los nacimientos al 21%, de acuerdo con tres publicaciones realizadas en The Lancet, lanzadas por la Federación Internacional de Ginecología y Obstetricia (FIGO) tras el congreso mundial que tuvo lugar en Brasil. En Brasil, un alto número de cesáreas se registraron entre mujeres altamente educadas, comparado con las menos educadas (54.4% versus 19.4%). “Es muy preocupante” dijo Silvana Granada, una de las principales investigadoras en lo que respecta a nacimientos en la fundación Oswaldo Cruz de Brasil. Según Granada, alrededor del 70% de las mujeres primero desean tener un parto natural. Esto cambia mientras hacia el final del embarazo, con la mayoría solicitando partos por cesárea. Cesar Eduardo Fernandes, presidente de la Federación Brasilera de Ginecología y Obstetricia, dijo que hay factores sociales y culturales influenciando las decisiones de las mujeres en lo que respecta al parto vaginal versus la cesárea. “En Brasil existe la creencia de que el parto natural es algo que hacen los pobres”, comenta. Las practicas medicas de Brasil han hecho muy poco para cambiar esta creencia. Un estudio revela que los doctores brasileros siguen practicando técnicas desfasadas como atar a las mujeres a la cama, prohibirles caminar o las dejan sin comida o bebida durante el trabajo de parto.



Las practicas ginecológicas del comúnmente olvidad país de Bolivia son similares. Vanessa Sykes aprendió esto cuando estuvo embarazada de su hija Isabella. Skyes, una Canadiense viviendo en Santa Cruz de la Tierra con su pareja boliviana nos cuenta, “Yo quería un parto vaginal. Para las mujeres fuera de Bolivia esto se tomaba por sentado, pero en Bolivia las mujeres permanecen fuera del proceso de dar a luz.” Skyes se rehúsa a ser excluida, aunque tuvo “muchas dificultades encontrando un doctor que honrara su deseo”. Finalmente encontró un doctor boliviano que “escuchaba activamente” sus deseos después de cambiar de médico por cuarta vez.




Este doctor le permitió tener un parto satisfactorio, aunque ella sigue creyendo que pudo haber sido mejor. Ella recuerda como las enfermeras insistieron en sacarle las medias que su abuela hizo caseramente, en el día que nació Isabella, mientras la llevaban a la sala de parto. Ella recuerda “Querían que me pusiera la bata del hospital, lo cual no es necesario en un parto natural. Fui capaz de convencerlas de conservar mis medias, pero tuve que pelear por eso. Me pareció gracioso tener que pelear con otra mujer por mis propias medias.” Skyes dice que su parto hubiera sido mucho mejor si una persona hubiera estado a su lado. Riendo comenta, “Una mujer totalmente dilatada necesita a una mujer amorosa a su lado que sepa lo que ella necesita, aunque ella no sepa lo que necesita.”

Skyes decidió convertirse en una de estas mujeres a las que se refiere como “doulas”. Las Doulas, de acuerdo con Dona Internacional, son profesionales entrenados que brindan información física, emocional e instructiva a una madre antes, durante y después del parto para ayudarle a alcanzar la experiencia más satisfactoria y sana posible. Skyes se convirtió en la primera doula en Santa Cruz, Bolivia, después de haber terminado su training en Doula, Canadá. Organizó “Vanessa Skyes, servicios de parto” siguiendo el deseo de entrenar a otros. Con el tiempo fue agregando habilidades extras a su negocio desde la apertura. Ella dice, soy una educadora, consejera de lactancia y el año pasado fui a Brasil a aprender sobre “spinning babies” que son diferentes ejercicios que las mujeres pueden realizar mientras están embarazadas para ayudar con el proceso de parto. “Skyes servicios de parto” provee talleres mensuales referentes a estos temas, dice que estos talleres han tenido un efecto importante y puede ver un incremento en la demanda.





Skyes espera que sus esfuerzos influencien la conversación sobre las prácticas de parto en Bolivia. Ella cree que las estadísticas actuales no son de confianza, pero se estima que del 40% al 60% de los partos son cesáreas en los hospitales públicos, mientras que en los hospitales privados escala al 95%. “Muchos factores tienen que ver, el económico es uno de los más importantes. Se cree que tener una cesárea muestra prosperidad. Ya que pudiste pagar por una cesárea, el parto natural queda relegado a los pobres. Aunque esto es un mito.” Skyes y su servicio de partos esperan desmantelar el mito, para que las mujeres bolivianas no tengan que ser víctimas de la epidemia de cesarías, que merma el poder de decisión de la mujer.

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